DONDE EL PUNK SE ENCUENTRA CON LA POESÍA: UNA CONVERSACIÓN CON ECCE SHNAK (PARTE 2)
Entrevista a David Roush de Ecce Shnak por Benjamín York.
Fotografías por Thomas Krause.
PARTE 2
LA MEZCLA DE LAS COSAS.
Arte, literatura, filosofía y la mente de David Roush.
Cuando escribes para Ecce Shnak, ¿una canción suele comenzar con una idea para la letra, una línea de bajo, una estructura armónica o algo más abstracto? ¿Podrías guiarnos por tu proceso creativo, desde la chispa inicial hasta la composición terminada?
¿Recuerdas la primera canción que escribiste? ¿De qué trataba y en qué momento comprendiste que hacer música no era solamente un pasatiempo, sino algo que necesitabas perseguir seriamente?
Mi banda en sexto grado se llamaba Grass. Teníamos una canción titulada "Happy". Era una pieza realmente disparatada, pero todavía puedo escucharla con absoluta claridad en mi memoria.
Recuerdo vagamente una parte de la letra. Decía algo más o menos así:
"Hoy fue un día feliz,
pero ayer fue un día horrible,
porque un caballo me dio una patada y después relinchó."
Aunque probablemente no fuera la letra más inmortal jamás escrita, el cariño que compartíamos por esas canciones absurdas entre mis amigos y compañeros de banda, Alex y Leah, fue, creo, la primera vez que me dije:
"No puedo dejar de hacer esto. Pase lo que pase, le guste o no a la gente, necesito crear estos sonidos extraños, divertidos y compartidos junto a personas en las que confío y a las que respeto."
Seguramente no lo habría expresado de esa manera cuando tenía doce años, pero estoy bastante seguro de que fue entonces cuando mi alma descubrió esa verdad sobre sí misma.
Cuando fundaste Ecce Shnak, ¿cuál era la visión original de la banda, ya fuera desde el punto de vista sonoro, filosófico o incluso visual? ¿Esa visión ha evolucionado o se ha definido con mayor claridad a medida que el proyecto fue creciendo?
Ecce Shnak es una música que estudia, aprecia e intenta expresar lo que yo llamo la "Mezcla de las Cosas" (the Mix of Things): todo el espectro de fenómenos horribles, bellos y mediocres que existen en la vida, junto con todos los colores y matices del alma humana y de la Tierra milagrosa en la que vivimos; todo aquello que puedo observar y, con suerte, comprender al menos un poco.
Ese concepto explica mi deseo de sintetizar los distintos estilos musicales con los que compongo, y también mi disposición a escribir letras que pueden ser tanto desenfadadas como profundamente serias. Creo que intento plasmar todo lo que soy en mi arte —o, al menos, tanto como me sea posible— y animar a otras personas a descubrir su propia Mezcla Salvaje (Wild Mix) en mi música, en la música que escuchan y en la música que crean ellas mismas.
La portada de nuestro próximo álbum, Dandy Variances, está inspirada en gran medida en varias obras fantásticas de la pintora californiana Karen Barbour. Ella combina una técnica refinada y sutil con una imaginería hipnótica, fantasmagórica, que es al mismo tiempo figurativa y abstracta.
Creo que su estética visual representa hoy una enorme fuente de inspiración para nosotros, tanto en la forma en que nos vestimos sobre el escenario como en la manera en que imaginamos nuestras presentaciones en vivo, si algún día tenemos la fortuna de diseñar un espectáculo realmente elaborado, con una puesta escénica y un diseño de luces de gran escala.
El trabajo de Ecce Shnak suele sentirse teatral, desafiante y ajeno a cualquier etiqueta de género. ¿Sientes la responsabilidad de desafiar al público o eso simplemente surge como consecuencia de seguir tus propios instintos?
Creo que sucede más lo segundo que lo primero.
No pienso que posea una sabiduría especial ni una visión artística que los demás deban adoptar. Respeto profundamente a los artistas que permanecen dentro de un lenguaje musical más definido, ya sean bandas de punk, artistas de hip-hop, músicos de alt-country o representantes de cualquier otro estilo más estable.
Lo que ocurre es que, cada vez que quiero escribir algo y compartirlo con otras personas, inevitablemente termino enfrentándome a esta "Mezcla de las Cosas". Es ahí adonde siempre me conducen mis instintos.
Mucha gente no conecta con eso, y me parece completamente válido. Mi objetivo consiste en encontrar a quienes sí puedan comprender aunque sea una parte de esa visión y establecer con ellos una conexión lo más profunda posible, hasta que ambos podamos decirnos, con alivio y entusiasmo:
"¡Espera! ¿Tú también viste esa parte extraña, maravillosa, grotesca, conmovedora o absurda del mundo? ¡Yo también! Pensaba que estaba loco, pero en realidad lo único que pasaba era que todavía no había encontrado a los míos."
Dicho esto, sí espero desafiar la intolerancia.
La plutocracia, la xenofobia, la homofobia y la transfobia (que él engloba bajo el término queerphobia), el nacionalismo agresivo y tantas otras formas de prejuicio son manifestaciones de aspectos rotos y destructivos de nuestra alma.
Espero cuestionar esas formas de intolerancia en el corazón de las personas, para que puedan recuperar el sentido y contribuir a liberar al mundo del daño que provocan, ya sea de manera consciente o inconsciente.
Recomiéndanos una banda para que nuestros lectores escuchen y un video o documental que deberían ver.
Les sugeriría descubrir al artista de hip-hop de Nueva Orleans La Reezy, que hace apenas un par de semanas publicó un nuevo álbum titulado Skiddle Bandana.
Es un joven de apenas veintidós años, pero posee una sabiduría muy superior a la que cabría esperar para su edad. Ya es un poeta extraordinario, un agudo estudioso del alma humana y, además, produce la mayor parte de sus propias bases instrumentales.
Si les gustan Outkast, Mos Def o Tyler, the Creator, seguramente disfrutarán muchísimo de su música.
En lugar de recomendar un video o un documental, preferiría invitar a sus lectores a visitar el canal de YouTube RM Brown.
RM es un comediante y crítico de medios que trabaja en la tradición de Tim and Eric Awesome Show, Great Job! y Mystery Science Theater 3000. Sus comentarios, tan divertidos como agudos, suelen burlarse de diversas figuras de los medios conservadores estadounidenses, como Ben Shapiro, Tim Pool, Alex Jones y otros.
Utiliza una colección de pequeños fragmentos de audio y video —los llamados drops— con políticos, comentaristas y personajes extravagantes, que resultan graciosos por sí mismos y que, al mismo tiempo, consiguen retratar el espíritu, a menudo delirante, de nuestra época.


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