RESEÑA: JAVIER CORCOBADO EN BUENOS AIRES (PARTE 1)
EL ENIGMÁTICO CORCOBADO.
RESEÑA: JAVIER CORCOBADO EN BUENOS AIRES (PARTE 1)
EL ENIGMÁTICO CORCOBADO.
EL ENIGMÁTICO CORCOBADO.
Reseña de Javier Corcobado En CCROJAS por Diego Centurión.
Fotografías: Fabián Resakka.
Siempre es un placer personal ir a un concierto un día "no establecido" para un concierto y el marco del primer show, no fue otro que el Ciclo Visage curado por Fabián Jara, en el histórico Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. Sede de gran parte de mi adolescencia y la cita era más que especial, esos amigos de aquella época nos reencontramos en la primera visita al Río de La Plata del gran Javier Corcobado.
Un público que venía a saldar una vieja cuenta de tantos años de espera por uno de esos artistas de culto de la España se llevó en sus retinas una imborrable sensación de satisfacción y de ganas de más, que muchos podrían repetir la siguiente noche.
Pero pasada la hora pactada, pero no mucho más un Fabián Jara (artífice de esta minigira por el Río de La Plata) sale a escena envuelto en mucha emoción, anunciando el momento que se venía y después de presentar a los músicos locales que lo acompañaran a Corcobado, presenta a Javier vestido íntegramente de negro, bajo una conjunción público y el artista que enseguida se cristalizó en la esperada bienvenida.
Los músicos son Fidel Araujo (en guitarra y piano), Nelson Colliwood (bajo y percusión), Tomás Uxia (acordión) y Daniela Augurio (contrabajo y coros).
"Desde tu herida" fue la elegida para romper el hielo y desde ese momento como perlas fueron cayendo las frases de un enigmático Javier Corcobado, rociando la sala de un magnetismo difícil de escapar, su voz se agigantaba a medida que pasaban las canciones. "A nadie" fue la segunda y muy festejada por los asistentes como así también la que siguió "Sombrero de Barcos".
Y el repertorio fue pasando mientras ese hombre iba creciendo y demostrando por qué los años le han dado ese grado de elegido entre mucho de sus contemporáneos. La magia del escenario hace que las figuras arriba de él parezcan inancansables, pero Javier sin hablar mucho, como tal vez haría algún artista que desea ganarse al público, fue llegándole al corazón de una audiencia que entendía y que a veces sólo importa el arte sin emarcarlo y mostrarlo desnudo y con el corazón en las manos.
En la primera noche Javier se atrevió a dos canciones que el público esperaba, “Ella ya me olvidó” de Leonardo Favio y “Caballito de Anís”, que es donde la sala ovacionó y acompañó cantando.
Pero redobló la apuesta, como dije antes, a corazón abierto regalándonos una yapa, una versión muy respetuosa del tango “Mano a Mano”, que el público cantó aceptando el regalo del español, que antes de empezar pidió disculpas al “Río de La Plata”.
Un concierto que nos trajo a un enigmático Javier Corcobado, que deslumbró con su carisma y su buen gusto para pasar por varios momentos sonoros, por momentos con grandes baladas, otros por el rock (“armado” con su fiel compañera “Tormenta”, su guitarra) y pasó también por algo electrónico, pero también por el experimental industrial. Un artista tan multifacético como esa sospecha de que su siguiente paso siempre es un enigma.
Para eso habrá que esperar 24 horas hasta el segundo show.
Las canciones fueron:
Coche de choque
Sangre de Perro
Dame un beso de Cianuro
Sin corazón no hay nada
Somos Demasiados
Te estoy queriendo tanto
Ella ya me olvidó
La Libertad
Caballito de Anís
Qué maravilla sería
Agradecimiento
Mano a Mano
No hay comentarios:
Publicar un comentario